Aprende técnicas para usar lápices de colores y crea un trío de flores
Spanish (Español) translation by Elena Pari (you can also view the original English article)



Los lápices de colores han sido un medio artístico subestimado por mucho tiempo, pues han tenido la reputación de ser una herramienta más adecuada para niños que para los artistas profesionales. Pero, felizmente, esto está cambiando y la popularidad de los lápices de colores va en constante aumento.
¡Exploremos algunas características de los lápices de colores y veamos cómo pueden mejorar tu proceso creativo!
Tipos de lápiz de color
Existen dos tipos principales de mina que son los más populares para los lápices de colores: a base de cera y a base de aceite. Ambos tipos contienen diferentes proporciones de pigmentos, aditivos y agentes aglutinantes. Para ser precisos, las minas de lápiz a base de aceite siempre contienen algo de cera.
Los lápices a base de cera son, de lejos, el tipo más popular. En general, son más baratos, menos duraderos, más fáciles de borrar y más ligeros que los lápices a base de aceite. En la capa superior de la superficie coloreada con estos lápices puede aparecer lo que se conoce como una “eflorescencia”, por lo que puede ser útil usar un fijador.
Los lápices a base de aceite son generalmente más duraderos porque tienen una mina más dura. También el efecto varía cuando se superponen capas de colores, pero las técnicas principales son las mismas que se aplican con los lápices a base de cera.
Los lápices a base de aceite usualmente solo se producen como una línea premium de suministros de arte. Sin embargo, no se puede decir unívocamente qué tipo de lápiz es el mejor. Los lápices de colores son fabricados por diferentes compañías y cada marca es diferente.
También hay otros tipos de lápices, como los acuarelables: sus minas se conservan sólidas con goma, por lo que el color se puede activar con agua. Puedes usar estos lápices con una técnica seca (como lápices de colores comunes) o aplicar agua para obtener el efecto de acuarela.
Para las ilustraciones de este tutorial, puedes usar cualquier lápiz que tengas. Nuestra tarea es simplemente explorar algunas técnicas generales.
Lo que vas a necesitar
Para completar el proyecto de este tutorial necesitarás el siguiente equipo:
- dos hojas de papel de dibujo
- un lápiz de grafito (recomiendo usar un B o HB)
- un borrador
- un sacapuntas
- un blender incoloro
Lápices de diferentes colores:
- blanco
- crema
- gris claro
- gris intermedio
- marrón
- azul intenso
- azul oscuro
- rosado
- rojo oscuro (vino)
- lila
- violeta
- verde



1. Cómo dibujar amapolas a lápiz
Paso 1
Antes de proceder a colorear tenemos que diseñar nuestra composición floral. Con un lápiz de grafito traza tres formas redondeadas para las flores.



Paso 2
Añade los núcleos de las flores laterales. No necesitamos agregar un núcleo a la amapola central porque tendrá un ángulo diferente.



Paso 3
Dibuja los pétalos de la flor de la derecha.
Las amapolas usualmente tienen de cuatro a seis pétalos, pero puede haber excepciones. ¡Sé creativo!



Paso 4
Agrega pétalos a las flores restantes.



Paso 5
Dibuja las formas básicas de tres hojas.



Paso 6
Añade una forma redonda al capullo y tres hojas más pequeñas.



Paso 7
Cambia las puntas de los pétalos haciéndolas curvas.



Paso 8
Refina los núcleos de las flores marcando los puntos centrales de los pistilos y agregando las líneas direccionales que van desde el centro hacia los lados.



Paso 9
Marca el centro del capullo y añade los detalles en forma de lágrima.



Paso 10
Refina los contornos de las hojas agregando puntas alrededor.



Paso 11
Me gusta estar preparada para colorear, así que he creado un bosquejo de valores marcando las áreas más oscuras del dibujo. La imagen de abajo es un ejemplo.
Este paso no es obligatorio, pero si lo deseas, agrega algunos tonos con tu lápiz.



2. Cómo usar tus lápices de colores
Paso 1
¡Veamos las técnicas que puedes aplicar con tus lápices de colores! Hay diferentes maneras de colorear. La primera es crear líneas direccionales.
Como puede ver en la imagen de abajo, es posible apreciar visualmente los trazos de estas muestras.



PAso 2
La otra opción es dibujar pequeños círculos. La principal ventaja de este enfoque es que resulta en una aplicación suave.



Paso 3
Intenta variar el ángulo y la presión mientras pintas. Puedes usar líneas más delgadas o más gruesas y experimentar con trazos más livianos o pesados.



Paso 4
Crea un degradado. Comienza presionando con fuerza y ve disminuyendo hacia el final de la muestra.



Paso 5
Haz un trazo ancho con el lápiz verde, luego agrega un trazo superpuesto con el lápiz azul. Ahora tenemos un tercer color en el centro de la muestra.
Esta técnica se llama estratificación y con ella puedes lograr nuevos tonos o matices.



PAso 6
La secuencia en la que se superponen los colores también es importante. Para la muestra de la izquierda comencé por el color azul y luego añadí algunos trazos verdes en la parte superior.
La muestra correcta tiene los mismos colores pero en el orden opuesto. Como puedes observar, los colores resultantes no se ven igual.



Paso 7
Es hora de probar una técnica llamada “bruñido” y para esto usaremos el blender incoloro.
El bruñido es un método de combinación en el que se usa un blender o un lápiz de mina blanca o sin color a un dibujo ya pintado en capas. Esto produce una superficie brillante y hace que la obra de arte se vea como una pintura.
Recuerda que el bruñido generalmente es el último paso. La mejor opción es aplicarlo a todas las capas de color.
Aquí dibujé formas verdes y azules casi sin espacio entre ellas. Luego apliqué unos trazos justo encima de la capa de color con el blender, enfocándome en el borde apenas visible entre los colores.



PAso 8
Aquí pinté una muestra similar usando los lápices verdes y azules. Luego apliqué una capa de color blanco por encima para suavizar el borde entre los colores y aligerar la muestra solo un poco.



Paso 9
Tras crear otra muestra de colores la cubrí con el color crema.
El resultado está cerca de la imagen anterior, pero ahora los tonos se vuelven imperceptiblemente más cálidos.



3. Cómo aplicar estas técnicas a un dibujo
Paso 1
Crea una copia limpia del dibujo al trasluz sobre una ventana. Te recomiendo delinear solo los contornos principales, usando un lápiz de color gris claro (en lugar de un lápiz de grafito ordinario).
Cuanto más claras sean las líneas de contorno, más limpia quedará tu obra de arte al final.



Paso 2
Con el lápiz lila, agrega una capa de color a la flor izquierda. Yo apliqué mayor presión en las áreas que consideré más oscuras en mi boceto de grafito.



Paso 3
Comienza a trabajar en la amapola central con el color rojo oscuro.



Paso 4
Completa la capa base del color rojo oscuro. Las áreas más claras de la flor tienen menos trazos de lápiz y quedan solo parcialmente cubiertas con el pigmento de color.



Paso 5
Pinta de color violeta la amapola en el lado derecho acentuando el centro de la flor.



Paso 6
Cubre las hojas y el capullo con el color verde.



Paso 7
Pinta de color rosado la amapola izquierda, haciéndola más tridimensional y variando el color.



Paso 8
Trabaja la flor de la derecha con el color azul oscuro. Traza los contornos, oscurece el núcleo con los estambres y acentúa el patrón de los pétalos.



Paso 9
Agrega un color azul brillante a las sombras centrales y luego creo una sombra paralela.



Paso 10
La obra de arte aún carece de los tonos más oscuros. Aumenta el contraste con el color gris intermedio.
Aplica trazos muy ligeros en los pétalos y la sombra paralela. Esto te permitirá crear una textura suave.



Paso 11
Con el lápiz marrón aumenta aún más el contraste agregando matices más oscuros a las sombras del núcleo.
Presta especial atención a los núcleos de las flores y al capullo agregándoles pequeños detalles.



Paso 12
Mezcla los colores de la flor izquierda, usando el blender. La transición entre el lila, el rosa y los tonos más oscuros se volverá más suave.



Paso 13
Aplica el blender en todos los elementos verdes de tu obra, tal como lo hicimos en el paso anterior.
También aplica la técnica de bruñido mezclando los colores gris y azul para hacer la sombra paralela más borrosa.



Paso 14
Vamos a aplicar bruñido a la amapola central, esta vez con el color crema. Mezcla los colores con cuidado, no debe quedar ningún área sin este efecto.



Paso 15
Como toque final, aplica el bruñido a la amapola de la derecha con el lápiz blanco. La obra de arte se verá bonita y sólida. De hecho, se verá como una pintura.



Tu dibujo esta listo
¡Felicitaciones! Has creado una hermosa obra de arte. Espero que hayas disfrutado tanto del proceso como del resultado.
¡Te deseo mucho éxito explorando las posibilidades que ofrecen los lápices de colores!


